Visualización de datos



Los datos de volumen de la bolsa llegan como hojas de cálculo: decenas de series entre productos, plazas y periodos, publicadas con una cadencia fija trimestral y semanal. El trabajo consiste en convertir eso en algo que un trader, un periodista o un cliente pueda leer en menos de un minuto y del que se lleve una conclusión clara.
Definí la gramática visual con la que se construyen los reportes: un vocabulario de gráficos coherente entre barras, líneas, anillos y pictogramas; una lógica de color fija en la que el azul lleva el volumen y el naranja el interés abierto; y tratamientos de destacado para récords y variaciones interanuales. Como el sistema está definido y no se improvisa cada ciclo, las mismas reglas producen una hoja impresa de gran formato, un gráfico web y un resumen para móvil sin volver a plantear el enfoque.